martes, 20 de agosto de 2013

INTERVENCIÓN SISTÉMICA EN EL CAMPO DE LA SALUD.


INTERVENCIÓN SISTÉMICA EN EL CAMPO DE LA SALUD.

Una Experiencia desde las Prácticas Profesionales.

                                                   

MgSc. Fátima Castellanos*

MgSc. Osiris Morales**

 

 

Resumen

El presente articulo, constituye una reflexión sobre la experiencia profesional y académica de la intervención sistémica en el campo de la salud realizada en los periodos comprendidos desde septiembre 2006 a noviembre 2007; se sustenta de principios teóricos – metodológicos del enfoque sistémico y su respectivo abordaje en familias usuarias de los servicios prestados por  los ambulatorios del Municipio Maracaibo IV pertenecientes al Sistema Regional de Salud, cuya área de influencia son las comunidades de las parroquias Manuel Dagnino, Cristo de Aranza y Luis Hurtado Higuera, las cuales fueron atendidos por los estudiantes de las practicas profesionales socio-terapéuticas de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad del Zulia. Es así como a través de esta experiencia de formación académica, se les proporciona a los  participantes nuevas herramientas y estrategias  diagnosticas y de intervención aportadas por los modelos de terapia familiar sistémica como lo son (genograma, ciclo vital, entrevista circular, visitas domiciliarias entre otros). En cuanto a los  logros obtenidos se pueden destacar la realización de 34 casos de estudio familiar,  a través de ellos se caracterizo a la familia y su contextos; lo que genero diversos  proyectos de intervención que permitió la vinculación  y el desenvolvimiento con éxito de los estudiante en las instancias gubernamentales considerando las políticas sociales emanadas por el gobierno nacional y regional. Así mismo, a nivel metodológico y operativo el proceso de involucramiento interinstitucional se realizo sobre una matriz operativa y de transversalidad de enfoque para la promoción de la calidad de vida y salud, utilizando las siguientes estrategias: los diagnósticos de necesidades, el ciclo de vida, promoción de calidad de vida y salud, la transectorialidad, aspectos considerados en el Plan Estratégico Social, emprendido por el Ministerio de Salud en el periodo 2001 – 2007.

Palabras claves: intervención sistémica, prácticas profesionales, área salud

 

 

*Lcda. En Trabajo Social. MgSc. En Orientación. Profesora de Practica Profesionales en las áreas  Socioterapéutica y Espacios Comunitarios y Proyectos Sociales. Facilitadora y Asesora del Entrenamiento En Terapia Familiar Sistémica. Escuela de Trabajo Social. Universidad del Zulia. Telf.: (0416) 5651264. Email: faticastella@hotmail.com

**Lcda. En Trabajo Social MgSc. En Intervención Social. Profesora de Practica Profesionales en las áreas Socioterapéutica y Espacios Comunitarios y Proyectos Sociales. Coordinadora Académica y Facilitadora del Entrenamiento En Terapia Familiar Sistémica. Escuela de Trabajo Social. Universidad del Zulia. Telf.: (0416) 6602525 Email: osimoro@yahoo.com

 

 

El tema que se presenta, muestra el recuento de una labor que se realiza cada día, no se trata de elaborar una tarea cumplida  y acabada, sino de hacer un paréntesis para la deflexión, para la critica, para la construcción de nuevas realidades que muestran la aplicación de conocimientos en ámbitos concretos como lo es en el campo de acción profesional y el académico que se ilustran a través de acciones que se ejecutan vinculando la intervención sistémica en el área de la salud integral donde el trabajador social debe asumir como objetivo básico de su actividad la atención individual familiar y comunitaria con un enfoque de prevención y promoción de la salud.

La concepción sistémica de la institución familiar se plantea como un sistema social abierto, en constante interacción con el medio natural, cultural y social en el que cada uno de sus integrantes interactúa como un subsistema donde existen factores biológicos, psicológicos y sociales que tienen relevancia en la determinación del estado de salud o enfermedad (Quintero,1997)

Al abordar el estudio sistémico de la familia, es conveniente analizar los elementos y los subsistemas que lo conforman, la homeostasis familiar, normas y reglas de comportamiento, límites, fronteras y los sistemas de comunicación entre sus miembros. Este nuevo enfoque obliga a entender a la familia como un todo, como una unidad, de manera que el comportamiento de sus miembros refleja las características del grupo y no los de cada individuo. (Rodríguez y Col, 2007).

Las funciones y actividades de los Trabajadores Sociales en el campo de la salud, giran esencialmente alrededor de las características de la comunidad atendida y tienen su base en un conocimiento profundo de ellas; es por ello, que estructura socioeconómica, la cultura, los equipamientos y los servicios, la estructura urbanística y de las viviendas y las instituciones y asociaciones son, entre otros, los elementos marco que definirán sus actuaciones comunitarias.

             El Trabajo Social ha de ser capaz de identificar y definir las demandas y necesidades de la población y de promover las actuaciones precisas para el tratamiento de los problemas y las emergencias sociales en los niveles individual, familiar y comunitario. Así como también, debe asumir como objetivos básicos de su actividad la atención individual, integral y la comunitaria con un enfoque de prevención y promoción de la salud sobre una matriz operativa y de transversalidad de enfoques para la promoción de la calidad de vida y salud.

           En el  campo de la salud, trabajar  con familias supone un cambio estratégico, ya que en la práctica trasladar la acción tradicional individual al  del conjunto de personas que conforman la familia requiere de una formación adecuada para saber en qué momento se debe realizar el tránsito de una atención individual a la familiar; así mismo, requiere de la capacitación del profesional que le permita detectar problemas psicosociales, utilizando para ello instrumentos necesarios para evaluar la función familiar, elaborar hipótesis y pone en marcha sistemas de intervención más convenientes para proporcionar el cambio del sistema familiar.

           Sin embargo, la intervención sistémica en el área salud,  ve limitada su acción por cuanto los escenarios donde laboran los profesionales son contextos denominados “contextos no clínicos” (Rodríguez y Col, 2007), por cuanto los mismos se encuentran ubicados en Instituciones de Servicios Públicos (Ambulatorios u Hospitales no especializados) donde numerosos pacientes son atendidos por múltiples demandas en un corto espacio de tiempo.

           Otra limitación es que algunos profesionales del campo de la salud, no han comprendido el importante papel que tiene la familia en el proceso de salud – enfermedad de sus miembros, algunos argumentan que muchos enfoques familiares forman parte de su práctica diaria, realizando aproximaciones a la familia cuando el caso así lo requiera, lo que sugiere es que “detrás del paciente identificado subyace un problema psicosocial en el que está implicada la familia” (Tomson. 1997);  por ejemplo, pacientes que suelen acudir a consulta con molestias poco precisas y sin importancia de carácter repetitivo se sospecha alguna alteración de la dinámica familiar, problemas de salud mental (ansiedad,depresión,fobias), pacientes con problemas crónicos en el incumplimiento de la prescripción(diabetes, hipertensión arterial) problemas de adicción a las drogas, alcohol, crisis familiares (paciente terminal, fallecimiento del padre, cónyuge, hijo, embarazo no deseado, intento de suicidio.

Estas aproximaciones son validas, pero entonces seria conveniente diferenciar el trabajo con familia de la terapia familiar y en el campo de la salud la terapia familiar entraría a formar parte de los niveles segundarios o terciarios de atención en el caso del trabajador social solo esta formado para orientar, prevenir y educar lo que implicaría como se menciono anteriormente la necesidad de capacitar, entrenar clínica y teóricamente al equipo multidisciplinario.

          Ahora bien, que podemos hacer los profesionales desde nuestros espacios de intervención, sea este de acción profesional o académico: tener un papel protagónico en cuanto a la formulación y ejecución de políticas sociales referidas a familias como un todo, como una unidad, redimensionar el que hacer profesional introduciendo nuevos elementos relacionados con la visión sistémica, desarrollar investigaciones en cuanto a familia se refiere, sistematizar experiencias profesionales para construir conocimientos teóricos practico, promover diferentes estrategias relevantes, en contexto con el área de familia, comunidad y salud.

            En la actualidad a través de las practicas profesionales se les proporciona a los estudiantes nuevas herramientas relacionadas con el enfoque sistémico que le permitan vincularse y desenvolverse con éxito en la instancia gubernamentales considerando las políticas sociales emanadas por el gobierno nacional y regional. A tal efecto, a nivel metodológico y operativo el proceso de involucramiento interinstitucional se realiza sobre una matriz operativa y de transversalidad de enfoque para la promoción de la calidad de vida y salud, utilizando las siguientes estrategias de intervención: los diagnósticos de necesidades, el ciclo de vida, promoción de calidad de vida y salud, la transectorialidad.

a.       Los diagnósticos de necesidades que apuntan hacia el reconocimiento, identificación, estudio, caracterización de las situaciones y problemas de las personas, las familias y las comunidades y espacios sociales; a través de diversas fuentes de información como visitas familiares, entrevistas, historia de vida, red de redes familiares y comunitaria; todo con el fin de conocer la información que subyace no sólo en la sintomatología orgánica o psíquica de los sujetos concernidos y sus espacios sociales; sino que estos diagnósticos permitan definir y establecer desde lo cultural, étnico, axiológico, psicosocial, sociolaboral, socioeducativo, económico, religioso, comunicacional e histórico, toda la epísteme que demarca, se reserva y transmite su mundo de vida y cotidianidad

b.      Estos diagnósticos se apoyan en los paradigmas y modelos teóricos que enriquecen el           estudio de la familia y especialmente de las investigaciones de la familia venezolana; a tal   efecto, se hace énfasis en diversos enfoques, entre ellos: el enfoque histórico          antropológico que permite conocer los desarrollos históricos, describir las características           culturales de organización de la familia; el enfoque socio psicológico, por cuanto ayuda a     reconocer las dinámicas relacionales y funcionales de la vida familiar, la orientación        sistémica ya que facilita el estudio de la estructura y los factores de intervención, así como           reforzar las debilidades estructurales que puedan existir en los sistemas familiares.

 

c.       El ciclo de vida, otra de las estrategias de intervención que se vincula con el enfoque sistémico evolutivo de las relaciones familiares y que ha permitido abordar las dimensiones en cuanto a la estructura y funcionamiento de los sistemas familiares, este enfoque rompe con la racionalidad de los modelos tradicionales de intervención con personas y familias donde la atención y responsabilidad de la enfermedad se le circunscribía al paciente identificado, distanciándolo de su sistema familiar y desconociendo los condicionantes del contexto social. “El enfoque de ciclo de vida permite ver no sólo el daño inmediato que una condición de vida puede producir en el momento concreto, sino el impacto que la misma tendrá sobre la vida en toda su extensión para cada ser humano, incorporando todos aquellos elementos materiales, sociales, culturales, biológicos, anímicos y psicológicos que sobre determinan sus condiciones de vida y salud” (M.S.D.S., 2002).

d.      Promoción de calidad de vida y salud, esta estrategia se realiza a través de acciones educativas, en consonancia con lo que establece el Programa de Educación Permanente en Salud y Desarrollo Social “dirigida a combatir todas las causas y determinantes que comprometan, obstaculicen o prorroguen pérdida de la autonomía o de potencialidad” (M.S.D.S., 2002), entendiendo por autonomía la capacidad de realizar, decidir y materializar proyectos de vida para garantizar a toda la población el ejercicio equitativo de los derechos sociales fundamentales. La intervención del Trabajador Social desde esta estrategia orienta acciones que se desarrollan a través de sesiones educativas sobre tópicos que no se sustentan de textos sino de los aspectos que aparecen como relevantes en el involucramiento, la inserción y el diagnóstico, de las situaciones más evidentes y frecuentes del mundo de vida y cotidianidad”, esto permite integrar las acciones educativas y las terapéuticas, interrelacionando al individuo – familia – comunidad, utilizando técnicas específicas que permitan explorar sentimientos, experiencias, reforzar comportamientos, etc., ampliando así el mundo interno del individuo y la familia (Quintero, 1997).

e.       La transectorialidad, implica conocer a las diferentes instituciones y organizaciones públicas, privadas, trabajadores y trabajadoras y comunidades cuya actuación tenga incidencia en los determinantes de la calidad de vida y la salud de la población, reuniendo todo aquello que fortalezca a la justicia social y creando espacios de diálogo y concertación necesarios en todas las instancias pertinentes (Ministerio de Salud y Desarrollo Social, 2002).

            Desde nuestra experiencia de prácticas profesionales esta estrategia forma parte de nuestros principios rectores, en tanto que siempre partimos del hecho de establecer alianzas estratégicas, encuentros y contactos con todos los actores que estén dentro y fuera de los contextos sociales que estén bajo nuestro acompañamiento; de esta manera, se articulan acciones educativas, preventivas, restitutivas, rehabilitadotas o protectoras que fortalecen la capacidad de respuesta en función de las necesidades reales, subjetivas y sentidas de los sujetos concernidos.

 

Hallazgos y logros del proceso de la intervención

En esta experiencia de Prácticas, los estudiantes se vincularon a procesos de invivencia e implicancia con los mundos de vida, estilos de convivencia, códigos comunicacionales y existenciales de los grupos humanos concernidos; estos procesos,  permitieron reconocer códigos específicos de convivencia en los espacios familiares comunitarios en relación con los hábitos alimentarios, dietas alimentarias, su forma de distribución.  En este sentido, se observó en la mayoría de las familias atendidas que quienes proveen los recursos de manutención del hogar  reciben status de proveedores teniendo mayores jerarquizaciones,  beneficios en poder y autoridad en la dinámica familiar.

También se pudo caracterizar aspectos sobre el clima familiar, tipos de patologías más frecuentes; de tal forma, se observó el rechazo de los familiares a los pacientes identificados dentro de los sistemas familiares, evidenciándose  el desapego afectivo, hostilidad y violencia existente entre hermanos; hacinamiento y promiscuidad;  triángulos perversos entre los padres o imágenes de autoridad con los hijos que proveen la economía del hogar.

De igual forma, se pudo conocer que en las familias, así como en los contextos sociales donde se insertaron los estudiantes de Trabajo Social, carecen de normas de socialización, adaptación y, en otros casos, se observan indefinición de normas de funcionamiento al interior de estas familias; los códigos de valor con relación' a procesos homeostáticos o de equilibrio familiar son difusos, no convencionales, no favorecen la seguridad y la protección a los más jóvenes o más ancianos. Se infiere, que existe una ascendencia importante de los valores culturales idiosincrásicos donde, por ejemplo, los hombres son vistos como proveedores, las mujeres deben cumplir con las labores domésticas, en casos llega a suceder que esto último es obligante y se debe cumplir aun cuando sea impuesto a través de la violencia, no sólo relacionado con las tareas domésticas sino también con la actividad sexual. Se corrobora la tesis de Alejandro Moreno ( sobre algunas características de estas familias, tales como: se observa que son matricentradas, con hombres periféricos y hermanos ligados afectivamente por el vínculo materno, con quien establecen vínculos externos de dependencia afectiva, económica y sociocultural, refiriéndonos en este último aspecto a que los hermanos hijos de una madre comparten sus tradiciones, costumbres, sus códigos de valores, patrones conductuales y la memoria e historia de la familia de la madre fundamentalmente; también se evidenciaron relaciones maritales intermitentes de parte del hombre de turno sin responsabilidad, ni compromiso familiar, relaciones establecidas a través de vínculos factuales.

Por otro lado, los informes sociales, realizados a través de crónicas, entrevistas, sondeos, diarios de campo, las visitas domiciliarias a estas familias el área económica  se ve afectada por el nivel educativo el cual se caracteriza por estar en el primaria incompleta; según informaciones de los mismos, por lo que los problemas identificados se asocian mas a los tipos “instrumentales” asociados a bajo ingreso económico y a la necesidad de insertarse al medio laboral, en el cual se registró un alto porcentaje de personas que están en edades económicamente activas y se encuentran desempleadas, sin ingresos estables, sin oficios definidos, ejerciendo en muchos casos las tradicionales "marañas", o "mata tigre", que son trabajos a destajo y con una remuneración por debajo de lo establecido como sueldo mínimo.

En este mismo orden de ideas, según los resultados arrojados por los informes sociales, se evidenció que las comunidades donde habitan este tipo de familias presentan los típicos problemas de los barrios pobres de las grandes ciudades: viviendas pequeñas, sin el suficiente espacio para albergar familias comúnmente numerosas, calles estrechas, problemas de higiene ambiental, deficiente sistema de recolección de basuras, sin servicios públicos, incompletos y deficiente funcionamiento, calles de acceso sin pavimentar, ausencia de entornos necesarios para el esparcimiento y recreación y en algunos casos ubicación geográfica desfavorable, pues en las proximidades existen cañadas con aguas contaminadas, aumentando así los factores de riesgo que se definen como "rasgos, características o ciertas condiciones biológica: psicológicas y sociales que se asocian con un incremento en la susceptibilidad para desarrollar determinadas enfermedades" (Bahsas, 1999).

A través de los relatos de las familias entrevistadas, se reflejo  los cambios estructurales que ha experimentado la familia venezolana; en el cual las familias nucleares se han convertido en familias extendidas, donde se aprecian estilos diferente de vida familiar, parejas unidas por vínculo factual, familias constituidas con un solo padre, donde la madre es el eje central, ejerciendo varios role y su atención es demandada por todos (Moreno, 1993). Las familias mantienen un estilo de vida inestable, donde el nivel de participación social se establece en redes pequeñas.

En relación con el sistema de valores y metas, estas familias está orientadas hacia el logro de trabajo debido a la necesidad de sobrevivencia por lo que se infirió corresponden a la configuración de una cultura propi de una clase socioeconómica baja. El control y la administración de las familias son ejercidos a través de premios y castigos, el estilo de control es en su mayoría desequilibrado punitivo y represivo.

Con respecto a los procesos de interacción y de comunicación, se observa deficiencia en la fluidez, transmisión y recepción de ambigüedad de roles, desacato de normas que afectan la dinámica familiar, cuestión esta que los miembros reconocen a través de sus relatos. Podemos inferir que existen múltiples factores que generan conflictos, entre los que s destacan: la falta de recursos económicos, problemas de espacio de convivencia con muchas personas, ambigüedad en el establecimiento d normas de funcionamiento, violencia doméstica, distribución del poder problemas de comunicación y en las relaciones interpersonales.

Finalmente, el proceso de intervención genero la realización de Diagnósticos institucionales y Proyectos  de intervención realizados por los estudiantes de Prácticas Profesionales en los ambulatorios del área programática IV: Corito l, San Pedro, Sabaneta  y Los Pinos; así como, la realización de 34 estudios de casos familiares de los usuarios de estos servicios de salud.

 

Consideraciones finales

Estas experiencias de prácticas profesionales nos obligan preguntamos: ¿Se garantiza la atención a la salud y se propician cambios?  Esta ambigüedad nos obliga, si no a diferenciar, sí a entender función del trabajador social y los objetivos que se establecen desde campo profesional al cual pertenece, los del campo de los sujetos social en el cual interviene, los del campo institucional donde se articulan estas experiencias y el marco de referencia conceptual "formado por préstamos de diferentes disciplinas... y el marco teórico propio que contenga especificidad del Trabajo Social" (Parola, 1997).

De tal manera, que nos atrevemos a plantear que los aportes de es experiencia de prácticas profesionales no se reducen a la producción (conocimiento de Trabajo Social, ni a los criterios rectores que puedan surge en la formación profesional, sino que van más allá, como la transfiguración ideológica, praxeológica y metodológica de la que podamos dar cuenta las instituciones políticas y de asistencia municipales y locales y que partir de esas interacciones con el mundo de vida y la cotidianidad de estos contextos sociales, se resignifiquen las acciones, los planes y programas ( calidad de vida y salud y que, a la vez, se puedan fortalecer los compromisos de los profesionales, en este caso de los trabajadores sociales para que multirrelacionen respuestas en cuanto a la identidad,  economía,  política,  instituciones y la cultura propia de estos sectores sociales con desigualdades en las posibilidades de acceso y disposición de los recurso.

 

Referencias bibliográficas

ÁLVAREZ (1989). Modelos de Prácticas Profesionales y sus Lógicas. Ponencia presentada en las Primeras Jornadas de Evaluación de la Facultad de Derecho del 3 al 15 de julio. Universidad del Zulia. Maracaibo, Zulia, Venezuela. Pág. 1,6.

BAHSAS (1999). Instrumentos en el Ejercicio de Medicina de Familia. Universidad de los Andes. Consejo de Publicaciones. Mérida, Venezuela. Pág. 23.

CLAUDE (1991). La Investigación en Trabajo Social como Arte de Conocer. Revista CONTEXTOS No. 4. Enero-Julio. 20. ESTRADA SAAVEDRA, Marco (1995). Participación política y actores colectivos. Editorial Plaza y Valdez. 2da. Edición, México.

Estructura Curricular año 2000. Escuela de Trabajo Social de LUZ. Ministerio de Salud y Desarrollo Social (200 1). Documento Base sobre el Modelo de Atención Integral en Salud de Venezuela. Caracas, Venezuela.

Ministerio de Salud y Desarrollo Social y col. (2002). Programa de Educación Permanente en Salud y Desarrollo Social. El Desarrollo de un Pensamiento Estratégico en las Políticas Públicas por la Calidad de Vida y la Salud. Módulo 1. Caracas, Venezuela. Págs. 21, 39, 41-42, 45, 47, 101,106.

MORENO (1995). La Familia Popular Venezolana. Centro de Investigaciones Populares (CIP). Ira. Ed. Caracas, Venezuela.

PAROLA (1997). Aportes al Saber Específico del Trabajo Social. Espacio Edición. Argentina. Pág. 19.

PLATONE (1983). Consideraciones Acerca del Estudio de la Familia des Marco Conceptual de la Teoría de Sistemas. Boletín AVEPSO, volumen VI, Caracas, Venezuela. Págs.15, 17, 19.

ROZAS (1998). Una Perspectiva Teórica Metodológica de la Intervención Trabajo Social. Editorial Espacio. Argentina. Págs. 25, 41, 59,84.

 

lunes, 12 de agosto de 2013

Hacia una educación sexual holística en trabajo social.


Dra Xiomeli Cordero Rodríguez[1] y MgS. Xiomara Rodríguez de Cordero[2].

Usualmente profesionales del trabajo social y otras disciplinas del área social en Venezuela nos tropezamos con situaciones relacionadas con la sexualidad de las personas ante las cuales no tenemos los elementos suficientes para poder orientarlas. Reflexionando sobre esta situación y con el objetivo de proponer un programa formativo en el área sexual para profesionales del Trabajo Social y otras disciplinas, realizamos un estudio documental a prácticas de educación sexual considerando su contexto socio-histórico. Como resultado encontramos evidencias de un sentido tradicional que alimenta dichas prácticas privilegiando una vertiente meramente informativa. Tales evidencias nos llevan a la búsqueda de nuevos referentes para estas prácticas educativas, entre los cuales nos proponemos examinar el paradigma de la educación holística. Son claves en este examen algunos principios del pensamiento holístico aplicables a la educación sexual, los cuales presentamos como alternativa que le dé sentido a un programa de educación sexual a ser aplicado posteriormente. Estos principios son: continuidad, expresada en la secuencia holológica de los comportamientos sexuales a través de la vida de las personas;  integralidad, referida al carácter, multidimensional de la sexualidad, inherente a nuestro ser total que trasciende lo biológico, lo mecánico valorando las relaciones sociales; y, por último,  autoresponsabilidad, enunciada en el  derecho de las personas a ser protagonistas de su propia educación sexual.
Palabras Clave: Educación sexual, educación holística, trabajo social.

Introducción
En la práctica del Trabajo Social y otras disciplinas del área social es habitual encontrar un conjunto de situaciones relacionadas con la sexualidad de las personas, en el seno de familias y comunidades, frente a las cuales frecuentemente se requieren procesos formativos para orientar tales situaciones.
Nuestra intención es realizar una revisión de las experiencias en materia de educación sexual en Venezuela considerando su contexto socio-histórico. Los resultados encontrados nos llevan a la búsqueda de nuevos referentes para estas prácticas educativas, entre los cuales nos proponemos examinar el paradigma de la educación holística. Son claves en este examen algunos principios del pensamiento holístico aplicables a la educación sexual, los cuales presentamos como alternativa que le dé sentido a un programa de educación sexual a ser aplicado posteriormente.
Algunas ideas sobre sexualidad y sexología.
La sexualidad es una parte orgánica del lenguaje de la vida, de su creación y recreación inagotables, del ser y devenir de la especie humana, de cada hombre y mujer dotados de estructuras anatómicas y de posibilidades fisiológicas para realizar una función sexual, está ligada al placer, al descubrimiento, al desarrollo personal, a lo interaccional, a lo lúdico, a lo comunicacional, a lo nuevo, a la magia, a la belleza, a la naturaleza, a la creación, a la salud, al amor (Castellanos y González, 1996).
No obstante, la sexualidad ha estado rodeada de desinformación, mitos y tabúes los cuales abordados desde una perspectiva crítica implican un conjunto de significados que inundan los discursos sexuales actuando como dispositivos de control sobre las personas mediante formas de imposición sobre sus posibilidades corporales (Foucault, 1993).
En consecuencia, podemos entender que la sexualidad está definida socialmente por un conjunto de reglas y normas, encargadas de dar sentido y valor al comportamiento de las personas a sus deberes, placeres, sueños, sentimientos y sensaciones.
Estos aspectos orgánicos y sociales contenidos en las expresiones sexuales han sido objeto de reciente exploración sistemática generando la aparición de una disciplina científica denominada sexología dedicada a comprender el funcionamiento sexual su anatomía, fisiología y su compleja dinámica psico-social.
Los avances obtenidos en el terreno sexológico han aportado un conjunto de saberes acerca del sexo haciendo posible el desencadenamiento de procesos educativos orientados a superar falsas creencias sexuales, sin embargo, aún hoy se mantienen mitos y tabúes que predominan en tales procesos obstaculizando el pleno desarrollo humano en esta área.
Hoy en día las transformaciones observadas, tanto en el escenario político como en el desenvolvimiento de las ciencias sociales proporcionan elementos para pensar en alternativas novedosas con la finalidad de promover propuestas de cambio en los procesos de educación sexual en Venezuela, por tal motivo, hemos iniciado una búsqueda de nuevos referentes para la educación sexual en la sociedad venezolana resaltando los aportes de la perspectiva holística en educación.
     Hacia una comprensión socio histórica de la Educación Sexual
Al igual que otras prácticas sociales, la educación sexual puede encontrar su significación en la complejidad de las relaciones sociales en las que tiene lugar, por lo tanto, su desarrollo se corresponde con las representaciones que, en materia sexual, constituyen el imaginario social como referencia conceptual y fundamento motivacional de su estructuración.
En este sentido, es posible identificar diversas concepciones según sean las premisas y criterios que se manejen sobre la vida sexual. Desde tradicionales orientaciones, alimentadas  por mitos y tabúes sexuales ancestrales, hasta enfoques contemporáneos asociados al desarrollo de la sexología, como disciplina científica.  
Según Castellanos y González (1996), las corrientes tradicionales se desarrollaron en las denominadas sociedades patriarcales, donde los moralismos y estereotipos sexuales promovieron prácticas educativas basadas en el temor, el secreto, la prohibición y el castigo para evitar conductas apartadas del modelo coital con fines reproductivos.
En consecuencia, los principales representantes de esta corriente, entre los que se encuentra el psiquiatra alemán Krafft Ebing (1840-1902), influenciados por los preceptos morales y valores tradicionales, explican el papel reproductor sobre la base de las diferencias anatómicas entre hombres y mujeres. Cualquier manifestación sexual que se salga de esta pauta, es considerada el origen de diversas patologías causantes de conductas criminales.
Dentro de esta misma línea se desarrollan los trabajos del psiquiatra austriaco Sigmund Freud (1856 – 1939), quien dedica parte de sus esfuerzos a fundamentar, como los trastornos sexuales en la infancia son la causa fundamental de las neurosis, pero a diferencia de Krafft Ebing, no sugiere sanciones sino la aplicación de un tratamiento para atender tales trastornos.
Por el contrario, Havelock Ellis (1859 - 1939), médico y educador inglés, considerado el precursor de la sexología contemporánea (Castellanos y González, 1996), desarrolla concepciones con las que se enfrenta a las tradiciones de la época afirmando, la existencia de una sexualidad sana vinculada a la búsqueda de placer sin propósitos reproductivos.
Los aportes de Ellis, conocidos a través de su obra “Estudios de psicología sexual” publicada en siete tomos, permitieron formular una crítica a la educación sexual tradicional orientada por el modelo reproductivo contribuyendo a promover nuevas investigaciones con respecto a la sexualidad en diversas ramas del saber. 
En este sentido, resaltan los estudios efectuados por antropólogos como Malinowski (1884 – 1942), Margaret Mead (1901-78) quienes, por separado en diferentes comunidades primitivas, demostraron que la mayoría de las conductas sexuales son el resultado de aspectos socioculturales y no el producto de las diferencias anatómicas entre hombre y mujer, tal como se afirmaba en el discurso moderno de las sociedades patriarcales.
De igual forma, destacan los aportes del biólogo y psicólogo  Alfred Kinsey (1894 – 1956) con sus obras Conducta sexual del hombre (1948) y  Conducta sexual de la mujer (1953) que, basadas en las declaraciones de las propias personas, estuvieron dedicadas a mostrar la diversidad de comportamientos sexuales en hombres y mujeres estadounidenses desde la pubertad hasta la senectud.
Estas dos publicaciones de Kinsey, convulsionaron el imaginario que hasta ese momento se tenía sobre la vida sexual, al revelar temas controversiales como la capacidad de disfrute de la mujer a la par o más que el hombre debido a la existencia de orgasmos femeninos múltiples, la frecuencia de las relaciones pre y extramatrimoniales, de la masturbación, de las conductas homosexuales incidentales o permanentes.
En este contexto de controversia, sobresalen las investigaciones de William Masters (1915–2001) y Virginia Johnson (1925 - ), concentrada en su obra Comportamiento Sexual Humano, un tratado sobre fenómenos de la vida sexual donde estos autores describen la respuesta sexual femenina y masculina de personas de diversas edades y orientaciones sexuales sometidas a condiciones de laboratorio reportando, consecuentemente una nueva forma de tratar las disfunciones sexuales aplicable a personas considerando la heterogeneidad de orientaciones sexuales existentes.
Los aportes de los investigadores señalados, plantearon una polémica para el desarrollo de la educación sexual con respecto a la comprensión de los factores causales de la diversidad sexual hallándose posiciones que se han considerando antagónicas. De este modo, se encuentran los enfoques que dan explicaciones biológicas o naturalistas, los que defienden el papel de lo socio-cultural en la conformación de las conductas sexuales y, también, aquellos dedicados a los aspectos psicológicos involucrados en las expresiones sexuales.
Frente a esta polémica, que defiende posiciones unilaterales, se sitúan también criterios integracionistas. En este orden se distinguen los estudios de genero, en niños y adolescentes con malformaciones congénitas en sus genitales internos y externos, llevados a cabo por el Sexólogo y Psiconeuroendocrinólogo John Money (1947 – 2006) quien logro, junto a sus colaboradores, establecer postulados teóricos que explican la formación y desarrollo de la sexualidad a partir de elementos biológicos, psicológicos y sociales.
En resumen, las concepciones planteadas por todos los autores nombrados y, posteriormente, el desarrollo de sus tesis han contribuido a la conformación de diferentes tendencias en educación sexual, contando desde un enfoque tradicional, basado en la idea de la vida sexual con un propósito exclusivamente reproductivo, hasta prácticas educativas centradas en informar sobre diversos aspectos relativos a la diversidad de orientaciones sexuales.
Al respecto, el cúmulo de saberes aportados por la sexología como ciencia, aún cuando ha brindado respuestas a problemas planteados en esta área del ser humano, también ha contribuido a inclinar las prácticas de educación sexual hacia una función informativa.
Cono lo señalan Lugones y otros (1999), la educación sexual no es sólo informativa, sino también formativa, en su desenvolvimiento confluyen experiencias, conocimientos, actitudes, creencias y representaciones. Por cuanto, forma parte de la educación integral del individuo, no es ajena al desarrollo de su personalidad.
Siguiendo con estos autores, no Implica sólo la instrucción, o la información en el plano del conocimiento o saber de las relaciones sexuales o el comportamiento fisiológico de los órganos genitales; porque la educación sexual se dirige al comportamiento del ser humano, n una enseñanza para el amor y la ternura componentes importantes de la sexualidad.
Hoy en día se requieren propuestas integradoras que conciban la sexualidad de las personas en su relación de pareja, familiar y social; del mismo modo que vinculen los diferentes elementos de la educación sexual, es probable que en los aportes de la educación holística se encuentren los postulados necesarios para lograr este cometido (Parra y Hernández, 1995). 
     Acerca de la educación sexual en Venezuela
Algunos esfuerzos por ocuparse de la educación sexual en Venezuela, han estado encaminados a confrontar la desinformación sobre este tema y, también como respuesta que permita la prevención de graves problemas de salud pública vinculados con infecciones de transmisión sexual, especialmente lo relacionado con el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), abortos, y embarazos en adolescentes, entre otros.
Inicialmente Organizaciones no Gubernamentales, tales como: la Asociación Venezolana para una Educación Sexual Alternativa (AVESA), Asociación Venezolana de Orientación familiar y Sexual (AVOFYS), la Sociedad Venezolana de Sexología Médica (SVSM), la Sociedad Venezolana de Psicología Sexológica (SOVEPSEX), la Sociedad Venezolana de Orientadores en Sexología (SOVOS), entre otras se ocuparon de promover y desarrollar programas de educación sexual de carácter informativo y formativo en su mayoría en niveles no escolarizados de la población venezolana (Hernández, 1995).
Igualmente en los planes y programas del Ministerio de Sanidad hoy Ministerio del poder popular para la salud se ha contemplado en los Centros de Salud, ambulatorios y hospitalarios el diseño y ejecución de programas de información sexual, dirigidos a mujeres embarazadas y sobre todo adolescentes atendidas en tales instituciones, a través de charlas y talleres dedicados a brindar información científica sobre aspectos anatómicos y fisiológicos de la sexualidad humana. 
También el Ministerio de Educación, con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, se ha ocupado de esta materia, al incluir la educación sexual como componente de la Educación Básica en asignaturas como Educación para la Salud.
Según Ramírez (1998), los temas tratados, en esta asignatura, varían según se trate del período en el cual se encuentren los estudiantes de la etapa 1ª, 2ª o 3ª, que corresponda con sus propias necesidades de información, ya sean niños o adolescentes.
En la 1º etapa, correspondiente a los tres primeros años de la Educación Básica, la información sexual está centrada en proporcionar a los niños los elementos que configuren su identidad, así como, preservar su salud física y mental.
En la segunda, específicamente en el sexto grado, los temas que se desarrollan están relacionados con el período de la adolescencia, específicamente los cambios corporales que corresponden con este período de transición.
Por último, en el octavo grado, perteneciente a la tercera etapa, los objetivos tratados por la asignatura Educación para la Salud están referidos a: órganos reproductivos, métodos anticonceptivos, enfermedades de Transmisión sexual, aborto y función sexual.
Un denominador común en todas estas iniciativas gubernamentales y no gubernamentales que han estado dedicadas al fomento de la educación sexual, ha sido el predominio de la labor informativa, esto es, la transmisión de información dirigida al plano intelectual, al conocimiento.
En este sentido, es conveniente aclarar que la información sexual se diferencia de la educación sexual porque esta última permite llegar a la comprensión y significación del sentido de la sexualidad, involucra una reflexión sobre las consecuencias e implicaciones de su accionar (Ramírez, 1998).
A esta discusión se unen los aportes de diversos investigadores venezolanos como:
Felipe Carrera Damas, quien entre los años 1986 – 89 publicó tres manuales de educación sexual, como complemento teórico dirigido a orientar a los docentes de la primera, segunda y tercera etapa de Educación Básica, sobre la información científica necesaria para cumplir con los objetivos exigidos en el Programa de Educación para la Salud (Ramírez, 1998).
Fernando Bianco, quien desde 1972 hasta la actualidad desarrolla una labor formativa y de investigación científica en el área de la sexología, a través del Centro de Investigaciones Psiquiatritas, Psicológicas y Sexológicas de Venezuela. Su labor se ha concretado en la creación y funcionamiento de dos programas de postgrado a nivel de Maestría, uno en Sexología Médica y el otro en Orientación en Sexología; igualmente, en la edición y publicación de diversos libros y revistas sobre este tema.
Rubén Hernández y Aminta Parra, quienes desde 1978 hasta la fecha, desarrollan un evento que se ha denominado Simposium Internacional de Educación Sexual, del cual hasta la fecha se han efectuado quince simposios y se encuentra en preparación el número XVI, dedicado a tratar el comportamiento sexual en sus dimensiones biológicas, psicológicas, socioculturales, espirituales, religiosas, éticas, económicas y políticas entre otras en la búsqueda de una explicación científica y humanística de la sexualidad.            
Estos investigadores de la educación sexual en Venezuela cada uno desde su perspectiva de investigación coinciden en plantear, como las proposiciones de educación sexual surgen desvinculadas a la realidad de la población, copiando modelos de programas que han probado ser efectivos o no fuera de estas latitudes articulando esfuerzos de carácter informativo.
En este sentido, la tendencia ha mostrado programas restringidos a la prevención de enfermedades de transmisión sexual y/o planificación familiar, sin considerar otros elementos que interactúan dinámicamente en la sexualidad del ser humano a lo largo de su ciclo vital.
Específicamente en el ámbito de la formación universitaria en Trabajo Social, el tema de educación sexual sigue la misma tendencia informativa observada en general. Además las unidades curriculares dedicadas a esta materia han sido en su mayoría asignaturas electivas.
En síntesis, aún cuando se han hecho avances en el área, la educación sexual, ha estado dirigida en Venezuela, por iniciativas muchas veces aisladas, enmarcadas en programas informativos, preventivos, de asesoramiento y otros formativos en los cuales su impacto, alcance, permanencia y pertinencia son variados y limitados en función a continuidad.
Aunado a lo anterior, el giro radical en la política venezolana desde 1999 cuando se asume una visión integral de la salud, plantea la necesidad de reflexionar desde diversas la perspectiva de la educación holística algunos elementos que permitan esbozar alternativas orientadoras de educación sexual.
     El paradigma holístico en educación
El término holismo fue divulgada por el sudafricano Jan Smuts (1870 – 1950), es una palabra proveniente del griego holos, que significa todo, entero. En este sentido, el paradigma holístico conceptualiza la realidad como un todo con una visión integral.
Según Nava (1999), el advenimiento de la orientación holística en la educación constituye un movimiento heterogéneo, integrado por diferentes propuestas entre las que concurren principalmente tres perspectivas: la primera encarnada por la filosofía perenne fundamentada por el poeta inglés Aldous Huxley (1894-1963).
Continuando con Nava (1999), la segunda de las tres perspectivas está representada por los desarrollos de la llamada nueva ciencia representada por los trabajos de Karl Pribram sobre el paradigma holográfico, así como la  teoría de la totalidad y el orden de David Bhom. La tercera estaría presente a través de los aportes en el campo de la pedagogía por autores que como Montesori propugnan por el respeto a la autonomía y la autoresponsabilidad.
En este orden de ideas, la educación holística puede ser concebida como una continuidad, al reconocer la ilación antropológica que entraña el desarrollo creativo del ser humano, también como proceso de integralidad que supera la visión fragmentaria del conocer y, sobre todo como acto de autoresponsabilidad, basado en la toma de decisión de asumir disciplinadamente la tarea de educarse a sí mismo (Barrera, 2004).
De acuerdo con este autor, los principios fundamentales de educación holística son: Cotinuidad, Integralidad y Autoresponsabilidad
°   Continuidad.
Desde el que se concibe la educación en su continuidad, sustentando la actividad en el aquí y el ahora, sin abandonar el sentido de proyección y trascendencia que implica el vivir de cada quien, inserto en el espacio y el tiempo que le corresponde, en el devenir de la humanidad con su dimensión histórica y trascendente.
Para acceder a la comprensión de esta continuidad en el devenir humano, Barrera (2004), plantea los principios de progresión y de simultaneidad, que implican respectivamente reconocer el ser en su acontecer, y la expresión de la vivencia vivida según el momento histórico incluyendo tanto el tiempo presente como los tiempos pasado y futuro.
A tal efecto, existe una semejanza entre la secuencia de la didáctica holística con el proceso de adquisición del conocimiento expresado en el Ciclo Holístico de la didáctica y del aprendizaje (Barrera, 2004). En este ciclo los momentos de explorar, describir, analizar, comparar, explicar, predecir, proyectar, modificar, confirmar y evaluar suceden en todo momento pero cada uno corresponde a un momento específico de la actividad educativa.
En su concepción tradicional, la educación sexual mantiene una versión mecanicista y generacional, a partir de la cual, se atiende a cada quien según el momento que le corresponde vivir en desconexión con sus experiencias pasadas, presentes y futuras.
Tal secuencia mecanicista es contradictoria con el proceso permanente de la vida sexual que cada quien vive, desde la hologogía, por el contrario se devela la continuidad de la vida, propugnando la formación permanente con proyección y trascendencia sin descuidar el aquí y el ahora de las distintas edades. 
Una concepción holológica debe considerar una secuencia educativa que comprenda la sexualidad humana en su percepción mas amplia, capaz de atender a cada quien en su realidad actual, según su edad pero también, como ser en evolución constante con pasado, presente y futuro.
Para Barrera (2001)         La sucesión holológica en educación sexual sugiere las mismas secuencias de la educación holística, a saber: Alfa (Seal); Beta (Sebe); Gamma (Segam); Delta (Sedel); Sigma (Sesig); y Omega  (Seom).
La secuencia es la siguiente tal como lo plantea este autor:
Secuencia Alfa (Seal): Abarca desde antes de nacer hasta el primer año de vida, corresponde desde las vivencias del encuentro de la pareja, el momento de la concepción, el proceso de embarazo, la preparación para el parto, la actividad familiar ante la llegada de un nuevo ser, seguimiento hasta el primer año.
Secuencia Beta (Sebe): Ocupa desde uno a diez años de edad, predominan las actividades de exploración física, ejercicio lúdico en imitación al mundo familiar y social más próximo, búsqueda de información en el entorno más próximo e incluso en contextos más amplios.
Secuencia Gamma (Segam): Incluye desde los 11 a los 22 años, se identifica con la experiencia de los cambios, las aventuras y los riesgos propios de la pubertad, la adolescencia y la juventud.
Secuencia Delta (Sedel): Contiene desde lo 23 hasta los 40 años, es un período de plena juventud, identificado con la toma de decisiones en el plano de la pareja y la familia.
Secuencia Sigma (Sesig): Se extiende desde los 41 hasta los 70 años, constituye una etapa de experiencia plenamente adulta de afirmación, también de riesgo y temor por probables cambios
Secuencia Omega (Seom): Va desde los 71 años hasta los años que viva la persona, representa una experiencia de vida abierta a nuevas experiencias e igualmente de síntesis, que puede enfrentarse con problemas de salud y preparación para la muerte.
°   Integralidad. 
Como proceso de integralidad, la educación holística está basada en las múltiples posibilidades del conocer de acuerdo con circunstancias y condiciones específicas que en otro momento no pudieron ocurrir ni ser aprendidas.
La integralidad alude al reconocimiento de la realidad como compleja, como expresión de diversas dimensiones o caracterizaciones que en su conjunto constituyen la conformidad del evento. Los eventos se expresan de múltiples maneras porque éstos son expresión de variadas condiciones; las circunstancias se aprecian de forma heterogénea pues aluden a múltiples condiciones, factores y manifestaciones. La realidad expresa diversas dimensiones, puede ser percibida de distinta manera pero esta percepción es expresión de relaciones profundas, complejas y a veces paradójicas, en contextos dinámicos (Barrera, 2004).
La tendencia a particularizar la educación sexual en un sentido informativo, sobredimensionando los aspectos biofisiológicos que aluden a la corporeidad, los órganos sexuales internos y externos, la reproducción y la salud sexual física, por encima de las dimensiones intelectiva y volitiva, puede resultar en un fraccionamiento y fragmentación de lo humano en contradicción con la complejidad evidenciada en la totalidad y la trascendencia de la existencia humana.
Una educación que propicie la expresión integral de la sexualidad no se limitará sólo a los aspectos biofisiológico sino también a la forma de pensar, sentir, actuar, el lenguaje corporal, forma de vestirse, en síntesis debe favorecer la realización del ser humano como ser sexuado.
Desde la integralidad se debe respetar el esfuerzo desarrollado en el campo de la disciplina sexológica, como parte del complejo mundo del saber, al mismo tiempo que se reclama su congruencia ecológica, humana, social e histórica respetando la idiosincrasia de los pueblos.
°   Autoresponsabilidad.
Como acto de autoresponsabilidad, la educación holística constituye una experiencia de crecimiento humano, centrada en la autogogía, por lo tanto representa una oportunidad para que las personas participen activamente en la tarea de formarse a sí mismas.
La autogogía, según Barrera (2004), es la condición que posee cada quien para lograr su plena realización histórica y personal de acuerdo con las circunstancias de espacio-tiempo y acontecer en correspondencia con las posibilidades de cada quien, sus motivaciones, convicciones y decisiones propias en todas y cada una de las edades.
En la actividad tradicional, la educación sexual le corresponde sólo a los entes formales agrupados en la comunidad científica reconocida, las organizaciones civiles o estatales, por cuanto sólo ellos pueden garantizar la tarea de ofrecer información científica y objetiva.
Desde la perspectiva holística, toda la sociedad interviene en la tarea formativa, por consiguiente las familias fundamentalmente, así como otras organizaciones sociales deben reconocer su papel en la formación de la sexualidad que se manifiesta en cada momento de la existencia, desde antes de nacer hasta mas allá de los momentos finales.
En este orden de ideas, se requieren instituciones educativas con estructura holológica que profundicen en el conocimiento sexológico con criterio transdisciplinario, en relación sintagmática con otras disciplinas y vertientes del conocimiento, de manera tal que se pueda reconocer la naturaleza multidimensional, interrelacional y holística de la sexualidad.
Un sintagma en educación sexual constituye la integración de experiencias y saberes sexológicos, los cuales mediante un proceso relacional dan origen a una comprensión amplia, trascendente, compleja, sujeta a las relaciones y al contexto de la sexualidad.
Esto significa que una educación sexual holística integra, comprende y aprehende en un sintagma los conocimientos y experticias existentes, y genera una nueva manera de concebir la realidad, teniendo en cuenta siempre los aportes de los anteriores paradigmas, pero planteándose el nuevo conocimiento como un modelo válido hasta tanto esa manera de ver las cosas pueda ser integrada en un proceso de conocimiento, esto es, en un nuevo sintagma, en una nueva forma de efectuar la educación sexual.
A manera de Conclusión
Comprender la sexualidad como hecho de vida y parte inseparable del ser, se enfoca en una visión holística, que trata de entender a la persona total en sus dimensiones y facetas interactuantes, sin desarticular en partes aisladas aquello que funciona como una unidad.
La sexualidad, es inherente a nuestro ser total, un ser humano que trasciende a lo biológico, pero también a lo mecánico y a las relaciones sociales, la esencia de lo humano se completa y realiza en la interacción de todos sus aspectos incluida la espiritualidad, lo subjetivo, que existe como realidad concreta en la personalidad única y creadora, capaz de transformar el entorno físico y cultural y de transformarse a sí mismo en una vivencia cotidiana.
La reflexión holística implica un encuentro con el proceso vital como secuencias vividas, como procesos de procesos, como momentos caracterizados por ciertos contextos y situaciones mediante una valoración existencial y trascendental que involucra una nueva concepción de la actividad formativa en relación con la sexualidad.
La explicación de esta vivencia está contenida en la definición expresada por Barrera (Citado por Hurtado, 1998), acerca de la Holística como fenómeno psicológico y social que se orienta hacia la búsqueda de una cosmovisión del mundo basada en preceptos comunes al género humano
El proceso de la educación sexual, y no sólo de información, desde la concepción holística constituye el continuo de un mismo evento, en este caso de la sexualidad, que se expresa de diversas maneras según la edad, el contexto, momento de la historia de cada persona y de toda la sociedad en forma simultánea y progresiva en toda su complejidad.
Se trata de una actividad educativa en la que toda la sociedad y, específicamente, las familias, las instituciones educativas y de salud participan aún sin proponérselo, como una constante que se manifiesta a cada momento y, por lo tanto no puede estar sólo constreñida al programa de una asignatura o de una sola organización social con independencia del resto de actores involucrados.
Por lo tanto, no se trata sólo de formar en Trabajo Social un experto en materia sexual, sino más bien de proporcionar elementos para propiciar reflexiones en torno a diversas prácticas sexuales como complejos productos históricos abordados desde su pluralidad y su multidimensionalidad.
Se anotan como claves en este proceso reflexivo, algunos principios del pensamiento holístico aplicables a la educación sexual como: la continuidad, expresada en la secuencia holológica de los comportamientos sexuales; la integralidad, referida al carácter, multidimensional de la sexualidad; y la autoresponsabilidad, enunciada en el  derecho que tienen las personas a ser protagonistas de su propia educación sexual.
Referencias Bibliográficas
Barrera, Marcos F.           (2001. Holología. Educación Holística. Fundación Sypal. Caracas, Venezuela.  
                                         (2004). Educación Holística. Introducción a la Hologogía. Fundación SYPAL. Editorial Nuevas Letras. Caracas, Venezuela.
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Campos, I., Hernández, C. y Marín, C. (2004). Propuesta de un Programa de Educación Sexual dirigido a padres y representantes de los estudiantes de básica de la U.E. Benito Pérez Galdó de El Tigre. En: Acta Científica Venezolana. Nº 55 Sup. 1. LIV Convención Anual ASOVAC.
Castellanos, B. y González, A. (1996). Sexualidad y Géneros. Tomo I. Cooperativa Editorial Magisterio. Bogotá, Colombia
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Hurtado Jacqueline (1998). Metodología de la Investigación Holística. Fundación Sypal y Fundacite Anzoátegui. Caracas, Venezuela.
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Pachón, M. (1995). Proyecto Nacional de Educación Sexual del Ministerio de Educación Nacional de Colombia. En: X Simposium Internacional de Educación Sexual. Fondo de Población de las Naciones Unidas. Asociación Mundial de Sexología. Caracas, Venezuela.
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Ramírez, N. (1998). Estrategias para la enseñanza de la educación sexual. Propuesta de actualización para docentes del octavo grado de educación básica. En: Revista Sexología. Vol. III, 1. Enero­ Junio. Caracas, Venezuela.



[1] Dra.  Xiomeli Cordero Rodríguez. Psicóloga, Magíster en Orientación, Diplomada en Educación Holística, Doctora en Ciencias de la Educación por la Universidad Rafael Belloso (URBE). Profesora del Programa de Formación en Salud Pública de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), sede Zulia. Dedicada a la investigación sobre Evaluación de las prácticas educativas. xiomelic@hotmail.com
[2] Mg Sc.  Xiomara Rodríguez de Cordero. Trabajadora Social, Magíster en Ciencias Mención: Educación en Sexología, Especialista en Dinámica de grupos, Doctoranda en Ciencias Humanas por la Universidad del Zulia (LUZ). Profesora de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad del Zulia. Dedicada a la investigación sobre trabajo social, familias y sexualidad. Investigadora de la línea: Representaciones, Actores Sociales y Espacios de Poder adscrita al Doctorado de Ciencias Humanas de LUZ. xiodecor@hotmail.com

domingo, 4 de agosto de 2013

EVALUACIÓN DEL RENDIMIENTO ACADÉMICO DE LA PRIMERA COHORTE DE ESTUDIENTES DEL PROGRAMA UNIVERSITARIO DE TRABAJADORES SOCIALES EN EJERCICIO (PROUTSE)


UNIVERSIDAD DEL ZULIA
Universidad del Zulia, Facultad de Cs. Jurídicas y Políticas.
Escuela de Trabajo Social, Centro de Investigaciones en Trabajo Social.
E.mail: josrodriguez2006@cantv.net
Fax: 596618
Josefina Rodríguez *, Jacqueline Guillén**, Yanes Tania***, ****Cynthia Martínez


RESUMEN
El estudio aborda la importancia de la Educación a Distancia, como modalidad educativa estratégica, en el proceso de Profesionalización de los Estudiantes participantes del Programa Universitario de Trabajadores Sociales en Ejercicio (PROUTSE), de la I Cohorte. Destacando que esta alternativa educativa está en sintonía con las actuales trasformaciones sociales del contexto venezolano y vanguardia de las nuevas tendencias globales sobre tecnologías de información y comunicación, por ser flexible, favorece la capacitación de los estudiantes, de acuerdo con las características de la población atendida en pro de contribuir con sus expectativas de estudio y fortalecer su calidad de vida, para obtener su licenciatura en Trabajo Social en un  intervalo de 03 años. Se plantea Analizar la Educación a Distancia como modalidad educativa en el proceso formativo de este grupo de estudiantes, del primer, segundo y tercer semestre, unido además a la evaluación del rendimiento académico obtenido en los períodos anteriores. La metodología es de carácter descriptivo, de campo, documental y transversal. Se aplicó un instrumento, con una de muestra de 57 estudiantes, de una población de 527 Técnicos Medios en Trabajo Social, con años de ejercicio en el campo profesional. Se concluye que la Modalidad a Distancia facilita la formación profesional de los estudiantes participantes del programa, con herramientas teóricas, metodológicas y técnicas que coadyuvan a ampliar mejor su saber y exigencia en su desempeño en el campo laboral. Según lo informado por los encuestados sus expectativas de estudios se sitúan  en un 94,74%, destacando que integran una población académica adulta. A diferencia del resto del 5,26% que prefieren la modalidad presencial. En relación al  rendimiento académico de la I Cohorte objeto de estudio, los resultados fueron significativos, un 92,98% logró  aprobar las materias inscritas un total de 10, situación que conduce a la prosecución de los participantes en el Programa de Profesionalización.
Palabras Clave: Educación a Distancia, Trabajo Social, Rendimiento Académico.

INTRODUCCIÓN
El Programa Universitario de Trabajadores Sociales en Ejercicio (PROUTSE) surge sobre la base de un diagnóstico situacional elaborado por la Asociación Nacional de Trabajadores Sociales de Venezuela, a la población de Técnicos Trabajadores Sociales en ejercicio, egresados de las instituciones de Educación Media Diversificada, titulados como Técnico Medio en Trabajo Social y egresados de los Colegios e Institutos Universitarios de Tecnología, titulados Técnicos Superiores Universitarios en Trabajo Social. Este Programa ha de responder a las inquietudes y necesidades de esta población de profesionales adultos con años de servicios en instituciones del sector público y privado en el campo del Trabajo Social, interesados en continuar con su formación universitaria, pero que por razones de la existencia de escasas instituciones de educación superior a nivel nacional que oferten la Licenciatura en Trabajo Social, se han visto impedidos en la obtención de ésta y por consiguiente mejorar su estatus profesional, laboral y calidad de vida.
La intención de este programa, fundamentado en el Modelo Instruccional asumido por el Sistema de Estudios a Distancia de La Universidad del Zulia   SED-LUZ, 1999, es de “Contribuir a la formación universitaria de Técnicos en Trabajo Social del país, a través de un plan especial de estudio, auspiciado por la Universidad del Zulia” PROUTSE, 2003.
Este plan  de estudio, está estipulado en un lapso de tiempo de seis (06) semestres, considerado suficiente para obtener la Licenciatura en Trabajo Social, cuyo pensum de estudio se halla sustentado  en el Modelo de Currículo Integral,  vigente para la Escuela de Trabajo Social de LUZ, el cual contempla áreas tales como: Formación General, Formación Profesional (básica y específica), Práctica Profesional, Autodesarrollo y Orientación.
En función de las características particulares de este tipo de población estudiantil, trabajadora y adulta, el programa se ubica estratégicamente en Núcleos  por Regiones, abarcando los Estados en los cuales se encuentra desplegada la población estudiantil: Región Occidental (Falcón, Lara y Zulia), Centro Occidental (Carabobo, Yaracuy, Cojedes, Portuguesa, Aragua, Guárico, Distrito Federal, Amazonas, Yaracuy y  Vargas), los Andes (Táchira, Mérida, Trujillo, Barinas y Apure) y Oriente (Nueva Esparta, Anzoátegui, Monagas, Sucre y Bolívar), donde se  ha de impartir las clases, evitando así su movilización sin menoscabo de sus actividades laborales, familiares. 
La Educación a Distancia como Alternativa Estratégica.
La educación a distancia, es concebida como un sistema tecnológico de comunicación bidireccional (multidireccional), que puede ser masivo, basado en la acción sistemática y conjunta de recursos didácticos y el apoyo de una organización y tutoría, que, separados físicamente de los estudiantes propician en éstos un aprendizaje independiente (Cooperativa). García (2001:7).
Concebida así se tiene entonces que es una modalidad de estudio flexible, y además abierta porque el estudiante es considerado un participante activo, autogestionario y responsable de su proceso de aprendizaje, con el apoyo del recurso instruccional planifica y organiza sus actividades
En virtud de las características de la población atendida (adultez, condición social y laboral de la persona, posibilidades de movilización), PROUTSE, traza sus estrategias orientadas bajo esta modalidad de educación, seleccionando los contenidos a impartir (conceptuales, procedimentales y actitudinales) a los participantes durante el curso, comprendidos en módulos de trabajo elaborados cuidadosamente sobre la base de las competencias que deberá alcanzar el participante al egresar del programa de formación. Para la optimización del proceso de enseñanza implementa como estrategia el fedd back como mecanismo  indispensable en la relación facilitador-alumno, evaluando su rendimiento académico para constatar su aprendizaje de acuerdo con los objetivos, contenidos y actividades empleadas en el curso.   
Por otra parte, la Acreditación de Aprendizajes es otro de los aspectos examinados por el Programa, éste será de carácter formativo, razón por la cual se evalúa al alumno tomando para ello en consideración sus años de experiencia en Trabajo Social sobre en función de criterios previamente seleccionados, contenidos en un reglamento por cada asignatura, de tal manera que avancen dentro del sistema de educación superior.
Rendimiento Académico.
 El rendimiento académico estudiantil representa una de las áreas importantes dentro del proceso de la enseñanza-aprendizaje, a través de este es posible visualizar el desempeño del alumno al inicio, durante y término del proceso formativo. Por ello, se hace necesario una evaluación integral que permita captar  la enseñanza impartida en el aula, debido a la complejidad que se presenta en el hecho educativo, que involucra un conjunto de elementos tales como: aprendizaje, enseñanza, acción docente, contexto físico y educativo, programa, currículo, y aspectos institucionales.  La evaluación, así, representa un recurso indispensable a disposición del docente para regular los factores y problemas intervinientes que alteran el proceso y mediación significativa de los contenidos.
Dentro de este orden de ideas, el Reglamento de Evaluación y Rendimiento Estudiantil del SED-LUZ 1999, plantea que una evaluación integral se base en criterios establecidos previamente, en primera instancia debe ser  formativa porque permite enfatizar y valorar (a través de la asesorías académicas y docentes grupales e individuales) los aciertos y desaciertos obtenidos por los estudiantes  en un determinado momento en el proceso de construcción de los nuevos aprendizajes a partir de la mediación de los contenidos, y delinear  estrategias para la superación de carencias  y dificultades, brindándole en todo momento una orientación hacia la comprensión y presentación de las pruebas presenciales de tipo:  diagnóstica, parcial, integral, recuperativa y de acreditación.
Asimismo, será de carácter sumativa y acumulativa donde los contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales  son valorados en función de los objetivos de aprendizajes de las unidades, empleándose instrumentos semi-estructurados, de selección, ensayos resolución de problemas, trabajos prácticos y pruebas, debiendo el alumno aprobar mínimo el 60 de un total del 100% equivalente en la Tabla de Conversión  y Calificación a diez (10) puntos, criterio tendente a garantizar los conocimientos elementales, habilidades y destrezas a poseer como futuro profesional. Por ende, es contínua porque se extiende en toda la fase del proceso formativo de las unidades diseñadas, posibilitando la detección y corrección de carencias del alumno orientándole hacia su superación y estudio.
 En virtud de lo antes expuesto, el rendimiento académico debe ser concebido en forma amplia y no restringida y de manera aislada, en el inciden aspectos intrínsecos y extrínsecos al alumno los cuales limitan o posibilitan el desempeño y realización de las actividades. Razón por la que su estudio y determinación de los participantes en los programas de educación superior, orientados bajo la modalidad de educación a distancia,  sea fundamental para  reflexionar el quehacer de la práctica educativa, redefinir  y  promover estrategias acción que coadyuven al desarrollo cognitivo, afectivo y psicomotor de las personas de acuerdo con sus características particulares  por representar una población especial al ser Técnicos Medios en Trabajo Social en Ejercicio,  de tal manera que alcancen su licenciatura.
Objetivos Generales
  • Analizar la Educación a Distancia como modalidad de educativa en el proceso formativo de los estudiantes de la primera cohorte de PROUTSE en el primer, segundo y tercer semestre de la carrera.
  • Evaluar el rendimiento académico obtenido por los estudiantes de la primera cohorte de PROUTSE en el primer, segundo y tercer semestre de la carrera
Objetivos Específicos.
  • Determinar la importancia de la educación a distancia en la formación de los estudiantes PROUTSE.
  • Identificar el número de materias dictadas, inscritas y culminadas por los estudiantes de la primera cohorte del primer, segundo y tercer semestre.
Marco Metodológico
Esta investigación se enmarcó dentro del enfoque descriptivo, porque se plantearon los hechos tal como se presentaron en la realidad, así como lo expresan Hernández, Fernández y Baptista (1998:60), quienes refieren que estos estudios “buscan especificar las propiedades importantes de personas, grupos, comunidades o cualquier otro fenómeno que sea sometido a análisis”, para lo cual,  “se seleccionó una serie de cuestiones y se midió cada una de ellas independientemente para así describir lo que se investiga”.
De acuerdo con el tipo de estudio, el diseño se considera de campo. Este tipo de investigación es para Bavaresco (1997:28), el que “se realiza en el propio sitio donde se encuentra el objeto de estudio, permitiendo ello el conocimiento más a fondo del problema por parte del investigador, para poder manejar los datos con más seguridad”.
Además, es transversal, porque la información se recogió en un momento único durante el proceso de investigación, siendo definida como: “todos aquellos que recolectan datos en un solo momento, en un tiempo único, su propósito es describir la variables y analizarlas”, de acuerdo a lo expuesto por  Hernández, Fernández y Baptista (1998: 186).
Por otra parte, el estudio es documental, proceso basado en la búsqueda, recuperación, análisis, crítica e interpretación de datos secundario, es decir, los obtenidos y registrados por otros investigadores en fuentes documentales: impresas, audiovisuales o electrónica. Como en toda investigación, el   propósito   de  este  diseño  es el aporte de    nuevos   conocimientos. Arias (2004:25).
      La población que aportó la información para este estudio estuvo conformada por quinientos veintisiete (527) estudiantes del programa PROUTSE que integran la I cohorte, distribuidos en núcleos por región, abarcando un total de dieciocho (18) Estados del territorio nacional:  Zulia, Falcón, Lara (Región Occidental, 165 estudiantes) Carabobo, Yaracuy, Cojedes, Portuguesa, Aragua, Guárico, Distrito Federal, Amazonas, Yaracuy y  Vargas (Centro Occidental, 215 estudiantes) Táchira, Mérida, Trujillo, Barinas, Apure (Los Andes, 73 estudiantes), Nueva Esparta, Anzoátegui, Monagas, Sucre y Bolívar (Oriental, 45 estudiantes); resultando la muestra representativa de la investigación. Se entiende por población, en palabras de Chávez (2001:162), “el universo de la investigación, sobre el cual se pretende generalizar los resultados. Esta constituida por características o estratos que le permitan distinguir los sujetos, uno de otros”.
La selección del tamaño de la muestra de este universo, en consonancia con los autores Ary y Jacobs  (1989) se hizo sobre la base del 10 por ciento  constituida por un total 57 estudiantes del programa a quienes se les aplicó el instrumento diseñado.
Dentro de las técnicas de recolección de información empleadas se hallan por un lado, el instrumento, diseñado para los participantes o estudiantes del programa PROUTSE.; los  ítems (un total de 20) fueron elaborados con preguntas cerradas, enfocadas a la exploración del rendimiento académico, así como  a  la percepción sobre el programa de formación académica bajo la modalidad del sistema de educación a distancia.
Por otro lado, la revisión de documentos en el área de control de estudios permitió la obtención cuantitativa del record académico sobre el primer, segundo y tercer semestre, en relación al total de materias inscritas, aprobadas y reprobadas por cada uno de los estudiantes.
La validez  del instrumento  es el proceso mediante el cual se  conoció “la eficacia con que el instrumento medió lo que se pretendió medir “, Chávez (2001) .Para ello se solicitó la evaluación a dos (2) expertos con el fin de determinar si los ítems son pertinentes con los objetivos, variables e indicadores, así como también se analizó la redacción de cada pregunta.
Tomando en cuenta las recomendaciones de los expertos, se realizaron las respectivas correcciones al instrumento, concluyendo así con el definitivo procedimiento a su efectiva aplicación.
La Confiabilidad  es para Chávez (2001) “el grado de congruencia con que realiza la medición de una variable”. Para viabilizar el trabajo de campo, se ejecutó la prueba piloto en los participantes del programa PROUTSE con el objeto de validar el instrumento a fin demostrar los objetivos planteados en la investigación. 
CONSIDERACIONES FINALES.

Luego de efectuado el análisis e interpretación de los resultados obtenidos de la investigación se llegó a las siguientes conclusiones:
Con respecto al los indicadores evaluados en la encuesta tales como: sexo, edad, estado civil, número de hijos y desempeño laboral,  resulta significativo el hecho de tratarse de una población de personas adultas, técnicos en Trabajo Social, con un mínimo entre 11 y 25 años de servicio en instituciones del sector público y privado, quienes llevan sus actividades laborales a la par de las académicas y familiares. En lo atiente, a la modalidad del sistema de educación  a distancia acogida por el Programa de Profesionalización Universitaria de Trabajadores Sociales en Ejercicio (PROUTSE), distinta al sistema presencial, de la cual los estudiantes adscritos en esta modalidad recibieron su preparación, no ha sido impedimento para su motivación en la continuidad de sus estudios y capacitarse como un profesional más integral, con herramientas teóricas metodológicas y técnicas que coadyuven a ampliar con mejor exigencia su desempeño en el campo laboral, ámbito, cada vez, más restringido por  los constantes cambios sociales, políticos y económicos emergentes en la sociedad venezolana, lo cual amerita una mejor eficacia en la implementación de los roles del Trabajador social como Agente de desarrollo Humano, Investigador Social, Gerente Social, Terapeuta Social,  Analista de Proyectos, Programas y Políticas de Intervención Social así como otros que puedan surgir de acuerdo con la dinámica de la realidad social del momento. En tal sentido,  según lo expresado por esta población estudiantil el Programa, tal como ha sido diseñado, rebasa sus expectativas debido a que permite elasticidad en los niveles de aprendizaje, generando  facilidades para que el  estudiante culmine cabalmente sus estudios.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Otros Documentos
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UNESCO (1998). Conferencia Mundial Sobre la Educación Superior el Siglo XXI. Visión y Acción  y Marco de Acción Prioritaria para el Cambio y Desarrollo de la Educación Superior. Tomado de http:// www.documentosunesco, el 18-03-2006